martes, 19 de agosto de 2014

Autodestrucción

Hiciste todo lo posible por salvar a esa criatura inocente que yacía en ti. Construiste toda una fortaleza a su alrededor, protegiéndola del mal, aislándola del bien. Le prohibiste sentir, para que no llorase nunca, aun sabiendo que no aprendería a sonreír. Le impediste creer, para que nunca se decepcionara, creando un ente sin sueños ni metas.


Y ahora que tu yo interior se ha convertido en un ser si vida, ¿quién te protegerá de él?